Gestionar fondos NEXT GENERATION
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Cómo gestionar subvenciones y fondos europeos con éxito: lo aprendido tras gestionar Planes de Sostenibilidad Turística


Han sido tres años de intenso trabajo en la gestión de subvenciones para ayuntamientos y otras entidades locales. Durante este periodo, ADEITUR ha gestionado directamente cinco Planes de Sostenibilidad Turística en Destino financiados con fondos Next Generation EU y ha prestado asesoramiento y asistencia técnica a otras cinco entidades locales durante la ejecución de sus respectivos PSTD. Esta experiencia se suma al trabajo desarrollado anteriormente por ADEITUR en la preparación de Planes de Sostenibilidad Turística en Destino aprobados en Andalucía, acompañando a las entidades locales desde la definición y solicitud de los proyectos hasta su gestión, ejecución y justificación.

En este artículo compartimos lo que este proceso ha supuesto para las administraciones implicadas y para ADEITUR como equipo de apoyo especializado. Analizamos los principales retos afrontados, los aprendizajes adquiridos y la experiencia acumulada en la gestión de fondos europeos para entidades locales, desde la planificación y ejecución de las actuaciones hasta el seguimiento y la correcta justificación de las ayudas.

Los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) han representado una oportunidad extraordinaria para transformar el turismo de interior. Los fondos Next Generation EU han permitido que ayuntamientos y entidades supramunicipales acometan inversiones que hasta entonces parecían inalcanzables y desarrollen proyectos de sostenibilidad, eficiencia energética, digitalización, accesibilidad, recuperación del patrimonio y mejora de la competitividad turística. Esta experiencia confirma la importancia de contar con una consultoría de fondos europeos y una asistencia técnica especializada que acompañen a las entidades locales durante todo el proceso: desde la solicitud de la subvención hasta su gestión, ejecución y justificación final.

En conjunto, estos PSTD en los que como consultora especializada en gestión de Fondos Públicos hemos estado trabajando directa o puntualmente ,han movilizado cerca de 24 millones de euros de inversión pública, destinados a impulsar la transformación turística de destinos locales y comarcales. Sin embargo, el principal aprendizaje no ha sido la dimensión económica de las inversiones, el verdadero reto ha sido convertir esa financiación en proyectos reales, a través de licitaciones y contratos, haciendo un seguimiento riguroso para asegurar el cumplimiento del marco normativo Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) dentro de unos plazos determinados.

En los cinco Planes de Sostenibilidad Turística en Destino que hemos gestionado directamente, junto a las entidades locales beneficiarias, el grado de ejecución ha alcanzado el 99,17 % del presupuesto disponible. De una inversión total de 10.500.063,76 euros .

Cada euro ejecutado ha requerido decisiones técnicas y administrativas, controles económicos, revisiones documentales y una coordinación constante entre personas con responsabilidades muy diferentes dentro de las entidades beneficiarias, la Junta de Andalucía y el Ministerio. Esta colaboración entre administraciones ha obligado a compartir información, armonizar criterios, resolver incidencias y coordinar procedimientos y plazos, manteniendo siempre la coherencia con la estrategia de sostenibilidad turística definida para cada destino.

Alcanzar una ejecución prácticamente completa no ha significado gastar deprisa, sino trabajar con rigor para convertir los recursos públicos en proyectos necesarios y alineados con los objetivos aprobados, dentro del plazo establecido y con toda la documentación necesaria para garantizar su correcta justificación.Alcanzar una ejecución prácticamente completa no ha significado gastar deprisa, sino trabajar con rigor, para convertir los recursos públicos en proyectos necesarios y alineados con los objetivos aprobados, dentro del plazo y con la documentación necesaria para su correcta justificación.

A lo largo del proceso han aparecido incidencias, problemas, variaciones de precios, licitaciones que han requerido ajustes, proyectos que han debido madurar y actuaciones que han tenido que adaptarse sin perder su finalidad. La clave no ha sido evitar cualquier contratiempo —algo imposible en programas de esta dimensión—, sino detectarlo a tiempo, evaluar sus consecuencias y tomar decisiones antes de que comprometiera el cumplimiento del Hito 221 del CID.

Este alcance nos ha acercado a destinos con escalas, recursos y niveles de madurez turística muy diferentes, pero unidos por una misma aspiración: convertir su identidad y su patrimonio en oportunidades de desarrollo sostenibles para su territorio.

Conocer el territorio ha sido tan importante como conocer la normativa aplicable. Hemos recorrido espacios, escuchado a responsables públicos, conversado con empresas y agentes locales y contrastado sobre el terreno la utilidad de las actuaciones previstas. Muchas de las decisiones más acertadas no han nacido únicamente de una memoria técnica, sino del diálogo con quienes conocen las necesidades cotidianas del destino.

Los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino no se han limitado a promocionar lugares o crear nuevos productos o infraestructuras. Han intervenido sobre las condiciones que hacen posible un turismo más equilibrado y respetuoso. No sólo se ha intervenido en espacios públicos, favoreciendo la movilidad y el consumo energético responsable. También se han ejecutado acciones dirigidas a la población y al sector empresarial local, con el objetivo de fomentar prácticas más sostenibles y mejorar la capacidad de gestión del propio destino.

La distribución económica de las actuaciones ha reflejado esta mirada integral. Casi la mitad de la inversión se ha dirigido a reforzar la competitividad de los destinos, mientras que el resto se ha distribuido entre eficiencia energética, transformación verde y transición digital.

Los cuatro ejes en los que se han clasificado las inversiones ejecutadas  han funcionado como partes de una misma estrategia, no como compartimentos independientes.

No hemos encontrado dos ayuntamientos iguales.

 Algunas entidades han contado con equipos amplios y especializados; otras han tenido que gestionar proyectos extraordinarios con plantillas reducidas y una elevada carga de trabajo. En las mancomunidades se ha sumado, además, la complejidad de coordinar la ejecución de inversiones en numerosos municipios, dentro de la estrategia del PSTD. Un esfuerzo de consenso, sin duda.

A esta realidad se ha añadido el exigente marco normativo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). Sus obligaciones de control, su complejidad, trazabilidad, seguimiento y justificación, unidas a unos plazos muy ajustados, han supuesto un importante sobreesfuerzo para los equipos municipales.

Después de este trabajo somos aun más conscientes del esfuerzo que desarrollan los destino pequeños para impulsar un modelo de turismo que respete su identidad y que tenga capacidad de atracción y de transformación.

Estamos convencidos de que el nivel de control, trazabilidad, seguimiento y justificación establecido por el PRTR no terminará con los fondos Next Generation EU. Esta forma de gestionar los recursos públicos ha marcado un nuevo estándar para las administraciones y previsiblemente estará presente en futuras convocatorias. Las entidades locales deberán estar preparadas para trabajar con procedimientos cada vez más rigurosos, documentar con precisión cada decisión y acreditar no solo la correcta ejecución del presupuesto, sino también el cumplimiento de los objetivos y resultados comprometidos.

La experiencia adquirida y el apoyo de una asistencia técnica especializada serán fundamentales para afrontar este nuevo escenario con seguridad, eficacia y garantías.

Los fondos Next Generation EU han tenido un calendario definido, pero el aprendizaje que han generado no termina con ellos. Las entidades locales han reforzado su capacidad para planificar, coordinar departamentos, trabajar con indicadores, documentar resultados y gestionar proyectos transversales. Esa experiencia será decisiva ante nuevas convocatorias y ante retos que ya forman o formarán parte de la agenda municipal.

En este proceso también se ha demostrado el valor del apoyo de una asistencia técnica especializada, cercana, comprometida, involucrada. No hablamos de una asistencia a distancia.

Gestionar proyectos de esta complejidad exige dedicación continuada, conocimiento técnico y normativo,  capacidad para conectar la estrategia turística con la contratación pública, el seguimiento económico, el control documental y la justificación de las actuaciones.

Este acompañamiento no sustituye el trabajo de la Administración ni la capacidad de sus equipos. Al contrario, la refuerza. La colaboración entre el personal municipal y una asistencia técnica con experiencia ha permitido compartir conocimiento, mejorar procedimientos y dejar capacidades instaladas que seguirán siendo útiles cuando los fondos hayan finalizado. Su verdadero valor no se limita, por tanto, a resolver las necesidades inmediatas de un proyecto, sino que contribuye a que la entidad local esté mejor preparada para gestionar futuras convocatorias y afrontar nuevos procesos de transformación.

También ha quedado una enseñanza institucional. Los proyectos complejos avanzan cuando existe una gobernanza clara, responsabilidades bien definidas y espacios de coordinación estables. La tecnología ayuda; la financiación impulsa; la estrategia orienta. Pero son las personas, trabajando con información compartida, apoyo especializado y capacidad para decidir, quienes convierten una oportunidad en una transformación.

Cuando dentro de unos años se analice el impacto de los fondos europeos en el turismo español, se hablará de edificios rehabilitados, senderos acondicionados, equipamientos, herramientas digitales y nuevos productos turísticos. Nosotros creemos que habrá otro legado igual de importante: haber demostrado que muchos pequeños y medianos municipios, con el compromiso de sus equipos y el respaldo de una asistencia técnica especializada, han sido capaces de ejecutar proyectos de enorme complejidad con rigor, visión y responsabilidad.

Las subvenciones terminan. Las obras se inauguran. Los proyectos concluyen. La experiencia, sin embargo, permanece. Esa experiencia  es hoy uno de los activos más valiosos que ADEITUR puede poner al servicio de entidades públicas para cumplir sus próximos retos.

Después de acompañar a diez entidades locales y participar en la gestión de forma directa o puntual de cerca de 24 millones de euros, tramitar 194 contratos públicos y alcanzar un 99,17 % de ejecución en los planes gestionados directamente, sabemos que no existen fórmulas mágicas. Sí existen, en cambio, decisiones que reducen riesgos: preparar con tiempo, priorizar actuaciones maduras, dimensionar correctamente los recursos, coordinar desde el inicio y mantener una visión completa hasta la justificación final.

Si su ayuntamiento, mancomunidad o entidad pública está preparando una nueva estrategia turística, una convocatoria de ayudas o un proyecto que requiera solvencia técnica, experiencia en contratación pública y conocimiento de la gestión de fondos, en ADEITUR podemos ayudarle a recorrer ese camino.

Nuestro trabajo comienza escuchando al destino, conociéndolo, consensuando, generando ideas y soluciones….Termina cuando las ideas se han convertido en proyectos viables, con capacidad de generar efectos positivos para el destino, para su población y para sus empresas.

Porque obtener financiación abre una posibilidad. Gestionarla con rigor es lo que cambia el futuro de un destino.